Unas 55.000 personas integran la colectividad de los leoneses en Madrid. Son gentes que desarrollan todo tipo de actividades en los distintos sectores económicos. Sin embargo, todos tienen una característica común: aman a su tierra.
Alguien dijo que la infancia es la patria de un hombre. Todos aquellos que nacieron a lo largo de la geografía leonesa conservan un lazo afectivo con su origen. Pueden estudiar, trabajar en una fábrica de los suburbios, dirigir una oficina de la Administración, dedicarse a la docencia o a cualquier otra actividad. Todos viven con algún átomo de añoranza en su sentimiento, añoranza por sus vigorosas raíces.
En Madrid, los leoneses cuentan con una referencia importante: La Casa de León. Desde ella se organizan numerosos actos, con objeto de ser una antorcha que ayude a mantener viva y activa esa colectividad.
En ella tienen un lugar para reunirse con amigos, tomar unas copas, asistir a una conferencia o planificar un encuentro con sus compañeros de comarca. Desde ella se planifican jornadas gastronómicas, se otrogan premios a los leoneses destacados o se organizan actividades empresariales.